irene grau

'on what is left' by Irene Grau

on what is left, 2019.

on what is left is a series of organic monochrome paintings made only with the ashes of trees - victims of the wild fires which ravaged the region of Galicia in northwest of Spain and Portugal during October of 2017.

The artist collected this material from the burned forests of Galicia in Spain, where she lives. Using only this material and a transferring technique without the usage of brushes and other painting related tools, she has produced a series of monochrome paintings that evoke an experience somewhere between complete absorption and absolute absence. It is the process of reduction that enables concentration and the encounter with the infinite perceptions evoked by black and its shades. It has been conceptually important for Grau to realize all the paintings in horizontal position and on the floor. For her the contact with the ground functions as a link with the place where the ashes were found; on the soil. The paintings have all a vertical format creating the link with the forest. The density of the forest and the brutality of the referred events is almost absent in the works. The reduced and abstract paintings function more as a stimulus, evoking rather a perception of calmness where contemplation can take place. Through the absence and that seemingly less of what is left the viewer is challenged to create its own perceptions and associations.

The paintings, combined with other elements like photography and video, are realized with an awareness about the gallery space. The ultimate layer where the work of Irene Grau is finalized is in this case the exhibitions space. Where the viewer is invited to deal with a situation and not only with the works.

* Extract of the exhibition text at Galerie Heike Strelow in Frankfurt, March 2019.
sobre lo que resta es una serie de pinturas monocromas orgánicas, realizadas únicamente con las cenizas de los árboles que fueron víctimas de los grandes incendios que devastaron los bosques de Galicia y Portugal en octubre de 2017.

La artista recogió esas cenizas durante un paseo por los bosques quemados de Tourón, Galicia. A partir de ahí y empleando solamente ese material recogido y transfiriéndolo a la superficie del lienzo Grau ha desarrollado una serie de piezas, empleando a su vez técnicas indirectas que responden metodológicamente a la idea de lo que resta, incluyendo incluso algunos restos de pinturas 'descartadas' que adquieren una presencia más objetual en su disposición enrollada o doblada. Grau ha realizado todas las pinturas en posición horizontal y sobre el suelo, funcionando así como enlace con la tierra donde se depositan las cenizas tras el incendio. Siguiendo ese enlace conceptual todas las piezas presentan un formato vertical, lo que responde a un vínculo con el bosque y su verticalidad estructural. Finalmente la densidad del bosque y la brutalidad de los eventos a los que se hace referencia están a simple vista casi ausentes en las obras; las pinturas y sus restos, reduccionistas y abstractas, funcionan como estímulo que conduce a una situación de calma y silencio. A través de lo que permanece y de lo que queda ausente el espectador tiene las suficientes claves para construir su propia percepción y asociaciones.

Las pinturas, en conjunto con otros elementos como la fotografía y el video, se han desarrollado en relación al espacio específico en el que se exponen. De este modo el estrato final es en este caso el espacio expositivo como espacio de experiencia. Donde se invita al espectador a lidiar con una situación, no sólo con las obras.

* Extracto del texto de la exposición realizada en la galería Heike Strelow en Frankfurt, en marzo de 2019.